sábado, 12 de noviembre de 2016

A primero de mes

No sabía que se podía llegar a sentir tanto,no sabía que podía existir alguien así.
Tan grande, un corazón tan grande. Pocas palabras pueden expresar mi ser, mi estar.
Ha recompuesto todos mis cristales rotos, mis inseguridades, mis miedos. Lo que pensaba que seria imposible, ha sido posible, solo, que ha tardado un poco más. Puedo estar orgullosa de mi, por conseguirlo, por conseguirle, por su felicidad. Por la energía que transmite su mirada, su risa, su caricia en mi espalda. Doy gracias a la vida por haberte cruzado en mi camino, y gracias a ti por dejar que te demuestre qué es lo que quiero ; tu felicidad.
Cada minuto que me das es un mundo. Nuestro mundo.
Nadie se imagina cómo se siente su respiración en mi oído, su boca en mi mejilla y sus manos entre las mías. Las manos que están hechas para encajar. Y los corazones.

No sabía que se podía sentir algo tan grande. No sabía que podía hacer feliz , tan feliz, a alguien como él.
No me imagino la vida sin él, ni quiero imaginarmela.
Él es mi mundo,él es diferente,él es la única persona entre tanta gente. Que ha apostado por mi y nunca, va a perder, ni a perderme.

Y podría seguir escribiendo maravillas de los dos, pero la vida me regala sus besos a mi, y solo yo puedo sentir su compañía y solo yo, soy la afortunada de sus sentimientos. Por lo tanto, nada puede comprimirse en palabras, ni en textos, ni en productos.
Nada se resume, sino que se vive, seamos primera del plural, seamos uno.

Seguridad.

Justo cuando crees que todo esta perdido, que nada podrá reparar los trozos, llega el abrazo perfecto que te hace componer cada milímetro de tu cuerpo. No se trata de buscar una solución, si no de dejar que la solución llegue.
Porque llega, estoy segura.

Todos necesitamos tocar fondo para volver a subir. Hay que verse muy hundido para saber qué se quiere realmente y si merece la pena apostar por ello. Llega un día en el que no puedes más y no tienes ánimos de seguir, y vuelves a pensar si merece la pena.
Porque la merece, estoy segura.

Parece que un día todo sale en tu contra y no puedes hacer nada para evitarlo. Nada sale como esperas, ni como quieres, y por mucho que te esfuerzas parece que no estas haciendo nada.
Pero te equivocas, porque haces más de lo que parece.
Porque se demuestra, estoy segura.

El esfuerzo se ve recompensado por lo más valioso de la vida; el tiempo.
Puedes regalar un millón de productos, pero por muy caros que sean no van a tener tanto valor como el tiempo. Y esa es la diferencia. Entre coste y valor.
Y la diferencia existe, estoy segura.

Espera que tu solución llegue, porque llega. Toca fondo, encuéntrate a ti mismo y aclara qué es lo que quieres realmente. Una vez que lo sepas,esfuerzate. No importa quien esté en tu contra, lucha por lo que quieres.Regala tiempo, regala cada momento. Regala los días mas importantes de tu vida.
Regala sonrisas y abrazos, regala valor y demuestra, que cada instante que pasa, eres cada vez más feliz. Consiguelo, no lo intentes.

Puedes, estoy segura.


lunes, 30 de mayo de 2016

Colores

¿Qué papel interpreta la persona que permanece en la sombra?
¿Cuál es la situación de no compartir tus verdaderos pensamientos?
Las apariencias engañan, y eso es un hecho. La persona que más habla, es la que más calla.

Suena absurdo, pero es así. Cuando todo son miedos y dudas, algunos pueden sacar coraje de donde no lo tiene, otros, prefieren ahogarse en sus propias lagunas, sin un salvavidas al que sujetarse. Permanecer en la sombra no es fácil, sobre todo si por dentro estás llena de colores.
Puede, que sepas cantar en azul, hablar en verde y reír en naranja, pero sabes que cuando el miedo acapare tu voz, no te van a salir ni los suspiros. Y hablando de suspiros.. perdí la cuenta de las veces que me los has provocado.
Es un poco difícil ser dura y aparentar un muro en el que todo rebota, pero hay muchas cosas que naturalmente, rompen el escudo. Y sé, que esto le pasa a muchas personas. Podemos hablar de que, estamos hechos de algodón y a la vez, de cristal.
Casi sin querer, te oprime el miedo. y es sin querer, porque hay personas que sin hacer nada, lo hacen todo.

Yo..

Sigo en la sombra de siempre por si algún día te apetece pasar por aquí. Estoy segura de que podré cantarte esa canción que tanto te gusta, que podremos charlar sin presiones y reír hasta que nos duelan las mandíbulas.
Pero si vienes, ven solo.
No vengas con tus propios colores, deja que yo sea tu matiz de color. Deja que pueda ser yo misma, y sácame ya de aquí.
Quiero volver a suspirar por ti.
Y pensar que algún día podré ser tan libre como quiero, y que tú me quieras así, libre.Que pueda correr hacia ti, y que correr no(s) sea lo único que hagamos juntos.

jueves, 7 de abril de 2016

El hecho de 'ser persona'

He visto a miles de personas caer cuando estaban a punto de conseguirlo. Tantas como segundos puede llegar a tener un día. Después de actos inimaginables y esfuerzos que no te imaginabas que llegases a hacer, cuando estas a punto de llegar a tu meta, te rindes. Las presiones de nuestra sociedad ante adversidades son tan grandes, que las personas dejan de ser personas para convertirse en gente, y dejan al margen quienes son en realidad y por qué están luchando.
Si no nos propusiéramos un reto difícil la vida sería una mierda. Hablando mal, sería una mierda bastante grande. No tendríamos ilusión por nada ni por nadie, haríamos las cosas de manera sencilla,sabiendo que con un esfuerzo mínimo  vamos a conseguir cualquier cosa.
Vaya! Si es lo que está pasando actualmente. Lo quiero, lo tengo. No hay un tiempo de espera, no hay una previa, ni si quiera una preparación mental anterior a la idea de llegar a conseguirlo. Lo quiero, lo tengo. Y como consecuencia me canso de ello cuando le doy el uso correspondiente. 
Por suerte, todavía quedan personas.
Personas que luchan por sus ideales, sus objetivos, su vida, su personalidad por ser personas. Sin influencias ni presiones. Simplemente, siendo personas. Sin rendirse. Sin dejar al lado sus propósitos. La vida no tendría sentido si dejaramos de perseguir imposibles. Apuesto por las personas,y no por la gente.

lunes, 4 de abril de 2016

Lo llamé dependencia

Me pusiste retos tan difíciles que todo lo sencillo me parece complicado.
Cuando yo me refugiaba en la sombra, llegaste con una mirada llena de luz, dispuesto a ayudarme iluminando todas las piedras y así, no tropezar con ninguna. 
Tenías una obsesión muy grande con los baches del camino, siempre ibas con el cuidado de que no me hundiese en ninguno, que eran peligrosos, decías.
Yo era feliz. Me cuidabas tanto que me sentía pequeña de nuevo. Me pasaba la mañana pensando en volver a verte, en seguir compartiendo contigo todo el tiempo que tenía.
Al principio venías a verme siempre que tenías un rato libre, y lo que yo antes veía gris poco a poco se fue convirtiendo en una primavera continua.
Era capaz de hacer locuras por ti, me fugaba de clase solo por volver a estar entre tus brazos.
Todo me parecía poco, sacaba tiempo de donde no le tenía y nada me frenaba ante las ganas de verte otra vez.
Paso a paso me enamoré y caí en tus manos.
Y ahí me quedé, sin querer salir.


 ¿Sin querer, o sin poder?

Nada me podía ir mejor. Cada mensaje, cada llamada, cada momento..todo se nos hacía poco.
Pero un día tú quisiste más.
Mis amigas ya no eran mis amigas, estaba tan enganchada a tu veneno que no me había dado cuenta que me estaba perjudicando por fuera.
Pero no me importaba, yo seguía siendo feliz.


Empecé a ver borroso todo lo que no llevaba tu nombre. Ignoraba cada cosa que no tenía que ver contigo. Ya sólo me importabas tú. Yo no era consciente de que te estaba dejando ser el dueño de mi vida.
A mi todo me parecía bien si salía de ti. Al fin y al cabo, estaba enamorada.
Olvidé que para quererte a ti, primero tenía que enamorarme bien de mi.

Mi voz desapareció.
Mi sonrisa se esfumo con el humo de tu último cigarro.
Tus abrazos dolían demasiado.


Pero yo te seguía queriendo. O quizás es que me sienta obligada a hacerlo.
Yo misma te creé. 

Todo llegó a más. Mi piel cambiaba de color, ahora era más oscura. Tenia zonas moradas y algún que otro desperfecto con secuelas. No sabía porque te comportabas así.

Era totalmente inmune a lo que estaba pasando. No tenía ni voz ni voto en nuestra relación. Ya, dolían también los besos, y me veía sometida a acciones involuntarias hacia mi interés.

En el momento en que todo se apagó, no volví a verte la cara. Y continúe con el miedo de que todos erais iguales.

Aun me duelen algunos momentos, golpes, miradas palabras... Aun me duele tu cicatriz.
Pero sé que voy a poder cerrarla, o al menos, habrá alguien que pueda hacerme sentir la mujer que soy, tal como me merezco y nos merecemos todas. 





martes, 2 de febrero de 2016

Ser, o no ser...


No es como esa camiseta que te quieres poner pero no encuentras y viene mamá y dá con ella.
No es la bolsa de pipas que te acabas de comprar para dar un paseo con tu mejor amiga y contarle qué tal te ha ido la semana. 
No es sentarse en el parque a ver pasar a las nubes.
No es subir el volumen de Spotify cuando suena tu canción favorita.
No es gritar por la calle lo contenta que te sientes hoy.
No es llorar porque la risa lo quiere así.
No es la adrenalina que te sube cuando tu equipo marca gol.
No es un plato a rebosar de comida que tu abuela te obliga a comer.
No es una buena siesta.
No es un atardecer.
No es un buen abrazo.
No es el mejor beso del mundo.
Ni siquiera el mejor polvo de tu vida.
No es aquel examen que después de tanto esfuerzo aprobaste.
No es que la persona que más quieres venga y te bese, o que la que peor te cae, te odie. 
No es un mensaje en el momento apropiado.
No es esa persona que te conoce tanto o más que tú te conoces a ti mismo.
No es un cruce de miradas al pasar por su lado.
No es una llamada que te hace revivir.
No es una foto que te hace recordar.. 


Entonces... ¿Qué es?

Con un poco de optimismo, si quitáramos la negatividad a todo.. ¿Con cuál te quedarías? ¿Dónde está realmente la felicidad? Tú felicidad.