Comencé a rozar aquella superficie con un poco de temor, pero poco a poco me empezó a gustar. Hacía mucho que no me sentía tan bien, tan llena. Me atrevería a decir que tan feliz.
Sí, soy feliz, pero me faltaba una pieza que completar. Y ya la he encontrado.
Me perdí, me sumergí en aquel escenario y no quiero volver a salir. A día de hoy, os escribo; me escribo desde aqui y os juro; me juro que es precioso. Las vistas son preciosas.
Ni la mejor playa se compara con esto. Es genial volver a sentir que este es mi sitio. Que aquí estoy cómoda, que las caricias son eternas y que nada es mejor que nadar entre estas aguas.
No hablo de personas
Hablo de mi nuevo viaje
De que abrí la portada, comence a leer, y no quiero salir.